Un kit es la grifería con las piezas que la acompañan —sifón, desagüe, abastos, accesorios— ya combinadas en acabado y en medida. Existe por una razón concreta: en una instalación lo que la retrasa no es la llave, es la pieza de veinte mil pesos que nadie contó.
Todos los kits se arman con referencias que vendemos sueltas, así que el acabado coincide de verdad entre piezas y las medidas encajan. Si prefieres elegir componente por componente, el armador hace lo mismo pero te deja decidir cada pieza, mostrándote únicamente lo que combina con lo que ya llevas.
Cada kit lista sus componentes en la ficha, uno por uno. Lo que casi nunca va incluido —en ningún kit, de ninguna marca— es el material de instalación: teflón, silicona y, cuando el montaje lo pide, los tacos para la pared.
Sí, el kit se publica por debajo de la suma de sus componentes. La otra ventaja es que no tienes que verificar compatibilidad: las piezas ya vienen emparejadas en acabado y medida.
En el armador sí: eliges pieza por pieza y te mostramos solo lo que combina con lo que llevas elegido, con el precio actualizándose en cada paso. Los kits publicados van con su composición fija.