En cocina lo que define la compra es el alto del cuello y el alcance del chorro, no el acabado. La grifería de cuello alto deja meter una olla debajo; la estándar no, y ese es el reclamo número uno de quien compra por foto.
La extraíble suma una ducheta que sale del propio cuello y sirve para enjuagar la poceta y llenar recipientes fuera del lavaplatos. Cuesta más y tiene una manguera más que puede fallar, así que vale la pena cuando la poceta es honda o doble.
Casi toda grifería de cocina monta sobre un orificio estándar en el mesón o en la poceta. Antes de comprar, mide el diámetro de ese orificio y cuánto espacio libre queda entre el lavaplatos y la ventana o el gabinete de arriba: es lo que limita el cuello alto.
Mide desde el mesón hasta el obstáculo que tengas encima (ventana, gabinete o repisa). Una grifería de cuello alto ronda los 30 a 40 cm de alto total, así que necesitas al menos ese espacio libre más margen para abrir la palanca hacia arriba. Si la ventana abre hacia adentro, mide con la ventana abierta.
Si la poceta es doble o profunda, sí: enjuagar las esquinas y llenar ollas grandes deja de ser incómodo. En una poceta sencilla el beneficio es menor y agregas una manguera flexible más, que es la pieza que con los años termina goteando.
Técnicamente se conecta igual, pero no se recomienda: el cuello alto de cocina sobre un lavamanos de baño salpica fuera de la poceta porque la caída del chorro queda muy por encima del desagüe. Para el baño la altura se elige según el tipo de lavamanos.