Desagües y sifones

El sifón es la curva que retiene agua y bloquea el olor del desagüe; el desagüe es la pieza que va en el fondo de la poceta. Son dos cosas distintas y se necesitan las dos, aunque a veces se vendan juntas.

En desagüe de lavamanos, el push —el que se abre y se cierra presionándolo— reemplazó al de tapón con cadena. El sifón puede ser rígido (tipo botella, más limpio a la vista, para lavamanos sin mueble) o flexible (se acomoda a desagües desalineados, ideal cuando el punto de salida no quedó donde debía).

Si estás cambiando la grifería, es el momento de cambiar el sifón: la pieza vieja casi siempre es la que termina goteando después de desarmarla.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre sifón rígido y flexible?

El rígido tipo botella tiene forma fija y se ve mejor en un lavamanos sin mueble que lo tape, pero exige que el punto de desagüe de la pared esté alineado con la poceta. El flexible es una manguera corrugada que se acomoda a desalineaciones; es la salida cuando la instalación no quedó a plomo.

¿Qué es un desagüe push?

Es el desagüe cuyo tapón se abre y se cierra presionándolo con el dedo, sin cadena ni varilla. Es el estándar actual en lavamanos porque no tiene mecanismo expuesto que se oxide.

¿El sifón y el desagüe se compran juntos?

Son piezas separadas, aunque varias referencias los traen en un solo empaque. En el armador de lavamanos van como pasos distintos, así que ves claramente si ya llevas los dos.